No para preparar el parto. Para prepararte a ti.
Y a ese nacimiento, el tuyo,
casi nadie te está acompañando.
Y mientras tanto, estás haciendo muchísimo. Aunque no te lo digas nunca.
"Lo puse una noche que no me podía dormir, con mil cosas en la cabeza. A los pocos minutos estaba llorando, pero de soltar. Hacía tiempo que no paraba así."— Elena
"Pensaba que con todo lo que había leído ya estaba preparada. Escuchar a Cris fue otra cosa: por fin sentí que alguien me hablaba a mí, y no a mi cabeza."— Marta
He vivido de cerca la realidad de la sala de partos, y sé que lo que más ayuda no es tenerlo todo bajo control, sino sentirse acompañada, informada y con recursos para confiar en una misma.
Mi trabajo es tender un puente entre la preparación y la realidad: ayudarte a escuchar tu cuerpo, moverte, respirar y encontrar lo que te da seguridad y presencia.
No se trata de buscar "el parto perfecto", sino de recordarte que tienes opciones y herramientas para vivir tu maternidad a tu manera.
Déjame tu nombre y tu correo, y vuelve a ti en los próximos minutos.
Sí, quiero volver a mí